Tiempo de lectura 4 minutos

El txakolí en Estados  Unidos ha llegado para quedarse

Desde el lejano año 1989 en el que se empezó a importar el txakolí a Estados Unidos gracias a pioneros como Jorge Ordóñez y hasta la actualidad, hemos comprobado que el txakolí y los vinos vascos continúan en Estados Unidos su trayectoria ascendiente, con un cada vez mayor eco en la prensa especializada y en las vinotecas del país.

A lo largo de estos años nos hemos congratulado con la publicación de artículos en diferentes medios de prensa estadounidense hablando del txakolí. Desde la costa Este (Nueva York, New Jersey, Washington…) a la costa Oeste (San Francisco, Los Ángeles) los medios especializados comenzaron a fijarse en nuestros caldos. Los elogios se repiten en publicaciones, como la del  “San Francisco Chronicle”, donde definen  al txakolí como “un vino diferente, refrescante y con un sorprendente sabor ácido y a la vez dulce”. El periodista Derrick Schneider de este diario aseguraba en 2007 que “hace cinco años solo los expertos en vino pedían txakolí, aunque quienes lo probaban se enamoraban de sus leves burbujas, la acidez de la uva verde y las ráfagas de minerales”.

En 2010, ‘The New York Times‘ dedicó un extenso reportaje al txakolí, en el que calificaba al txakolí como “vigorizante, refrescante, suave y, en ocasiones, gaseoso”. El redactor del artículo, Eric Asimov, lo descubrió en Hondarribia gracias a la dificultad que le suponía pronunciar su nombre, lo que despertó su curiosidad inicial, y su admiración posterior. Según los datos de este reportaje, las importaciones de txakolí a EE.UU. pasaron de 12.000 botellas en 2001 a 111.000 en 2009. Como veremos posteriormente, estas cifras no han dejado de aumentar.

En 2014, Robert Parker, el “gurú” y editor  de la revista de vinos más prestigiosa del mundo, ‘The Wine Advocate‘ (TWA),  encargó a Luis Gutiérrez (experto en vinos españoles) la cata y evaluación de txakolís del País Vasco. Gutiérrez cuenta una anécdota cuando conoció a Parker y empezó a colaborar con él. Comenzamos a hablar de San Sebastián, las kokotxas, de Rekondo, y me dijo y ‘¿por qué no haces una cata de txakolís? Me encanta el txakolí y nunca hemos escrito nada de txakolí’. Gutiérrez cató un total de 45 txakolís: blancos, rosados y espumosos. Sobre las puntuaciones recibidas, uno de ellos obtuvo 92 puntos (una puntuación impresionante), otros cinco vinos obtuvieron 91 puntos y a otros diez vinos se les concedieron 90 puntos. Estos resultados muestran que el Txakolí ha mejorado considerablemente en los últimos años y que ahora puede competir con la mayoría de los más conocidos vinos blancos del planeta. Gracias a sus cualidades organolépticas y su divulgación en medios especializados, el txakolí es ahora uno de los vinos de moda en Nueva York y Los Ángeles.

Importaciones de vino en Estados Unidos

Estados Unidos es el primer consumidor de vino del mundo y ocupa igualmente la primera posición como primer importador. España es el quinto suministrador de vino importado en valor (6,4%) y sexto en volumen (6% ) en 2014. La cuota en valor del vino español sobre el total importado ha ido subiendo progresivamente desde el 5,3% en 2005 hasta el 6,4 en 2014. En 2014, el valor del vino español facturado en los Estados Unidos fue de 350 millones de dólares. En 2014 se consumieron en Estados Unidos, según los Estudios de ICEX, un total de 321 millones de cajas de 9 litros, lo que lo convierte en el país con mayor consumo en volumen, aunque el consumo per cápita (9 litros al año) aún está muy por detrás de países como Francia (42 l/año) o España (21 l/año).

El mercado norteamericano es, por tanto, relativamente joven y con una cultura del vino muy nueva. Esto supone un indicador del potencial de crecimiento, es decir una gran oportunidad de negocio debido a la existencia de potencial comercial. Según Mel Dick  (vicepresidente del gigante distribuidor Southern Wine and Spirits of America):“Pensad que consumimos 370 millones de cajas, pero solo bebemos 10 litros (por habitante al año). Si un día llegamos a beber tanto vino como los británicos, el mercado norteamericano representará 740 millones de cajas. Y si alcanzamos a los franceses, será de 1.600 millones de cajas…

Según el último informe del Wine Market Council (WMC) de 2015, son los denominados “millennials” quienes representan el 42% del consumo de vino en los Estados Unidos, con un total de 159,6 millones de cajas. Aquellos con edades comprendidas entre los 21 y los 38 años, son ahora el mayor grupo demográfico en los Estados Unidos en cuanto al consumo de vino, englobando al 36% de todos los consumidores de vino de Estados Unidos.

Evidentemente, el txakolí, si lo comparamos con el resto de las exportaciones de vino español, todavía se mueve en cifras de negocio más humildes. Sin embargo, el txakolí año tras año va afianzado nichos en el mercado internacional como producto Gourmet y tiene una clara vocación de internacionalización. Gracias a la labor del Icex, las ayudas del Gobierno Vasco (OCM) y sobre todo a la audacia de los bodegueros vascos para abrirse paso en el mercado internacional, el txakolí empieza a implantarse en países como Estados Unidos, Reino Unido o Japón.

Nuestra bodega, Txakolí Zudugarai, también posee vocación de internacionalización para sus caldos. En el caso concreto de los Estados Unidos, distribuimos nuestro txakolí tanto en la Costa Este (Nueva York, New Jersey…) como en la Costa Oeste (Los Ángeles). Además, desde 2014 participamos en la Feria del Txakolí de Nueva York, el Txikifest, organizado por el cocinero bilbaíno Eder Montero y la restauradora neoyorkina Alex Raij, propietarios del restaurantes Txikito –ubicado en Chelsea, en el corazón de Manhattan.

Drink some wine ere you go: fare you well.

Fuentes: El Correo, Gobierno Vasco