Getaria se viste de blanco

Getaria se viste de blanco no es una cita recurrente sobre el eterno binomio blanco y negro del ilustre diseñador getariarra Cristóbal Balenciaga, ni sobre el museo erigido en su localidad natal. Getaria está bañada por un mar de vino blanco que acaricia nuestro paladar y lo impregna de todos los sabores de una tierra prodigiosa. Si por algo es famosa Getaria, es por su cultura gastronómica, un aspecto, en el que toman gran protagonismo la parrilla, el pescado y el vino local, el Txakoli.

Los viñedos que invaden las ondulantes colinas de Getaria, forman parte de la Denominación de Origen Getariako Txakolina, una de las Denominaciones de Origen más reconocidas y demandadas de Txakoli.

El txakoli es un vino blanco en auge, al igual que otros vinos blancos españoles. España se está acercando cada vez más a las tendencias mundiales, donde el consumo de blancos es superior al del vino tinto y rosado. En nuestro país se demandan cada vez más vinos blancos de calidad, ligeros y sutiles, que refresquen. Esto es así porque a lo largo de los últimos años se ha producido una doble evolución, tanto de los vinos como de la gastronomía que se debe a diferentes factores: el auge de la preocupación por lo saludable, la mayor diversidad en la calidad y oferta, la gastronomía que cada vez más apuesta por unos platos más ligeros, etc…

Características del Txakoli de Getaria

En los años ochenta, algunos viticultores formaron asociaciones en las tres principales zonas del País Vasco con tradición en la´elaboración del txacoli: Getaria, Bizkaia y Álava. Dedicadas a la promoción y recuperación del txakoli, estas organizaciones fueron precursoras de las tres denominaciones: DO Getariako Txakolina-Txakoli de Getaria, DO Bizkaiko Txakolina-Txakoli de Bizkaia y DO Arabako Txakolina -Txakoli de Álava, creadas en 1989, 1994 y 2001, respectivamente.

La zona de producción de los vinos amparados por la Denominación de Origen Txakoli de Getaria está concentrada mayoritariamente en terrenos ubicados en los términos municipales de Aia, Getaria y Zarautz, ampliándose en 2007 a todo el territorio de Gipuzkoa.

El txakoli es un vino blanco joven y afrutado, caracterizado por poseer una moderada graduación alcohólica (entre 9,5 y 11,5º) y una leve acidez. Se cultivan dos variedades autóctonas, la Hondarrabi Zuri, que supone el 95% del viñedo, y la Hondarrabi Beltza, el 5% restante.

Factores naturales que condicionan la producción del txakoli

El Clima: El txakolí de Getaria se caracteriza por ser un vino producido mayoritariamente (95%) en viñedos situados junto al mar. La zona disfruta de un clima suave de influencia atlántica, de temperaturas medias elevadas y alta pluviometría. Las precipitaciones alcanzan los 1.600 mm de media anual y las temperaturas oscilan entre los 2ºC de mínima en invierno y los 35ºC de máxima en verano. Por este motivo, el viñedo se localiza en las laderas mejor soleadas, bien ventiladas, y en terrenos bien drenados, adoptando formas emparradas.

Orografía y suelos: Esta zona de la costa guipuzcoana se caracteriza desde un punto de vista geológico por la alternancia de rocas duras (calizas y areniscas) y blandas (margas y arcillas), predominando las texturas franco-arcillosas y las francas, con un Ph normalmente neutro. El clima húmedo permite el desarrollo de una densa vegetación que protege los suelos de la erosión y facilita la actividad biológica al enriquecerlos con materia orgánica.

La mayoría de los viñedos se localizan en las laderas protegidas de los vientos del noroeste, con pendientes medias del 15-20% y buscando siempre la mayor insolación posible de cara a una óptima maduración de la uva.

Los viñedos: Las cepas, generalmente, son cultivadas en emparrados y en espaldera, a una altura de 1,80 m. para que los racimos queden aireados y alejados de la humedad del suelo. Otro de los rasgos que hacen diferente al txakoli es el sistema de poda utilizado, preservando las uvas a bastante altura para que se mantengan aisladas de la capa de humedad. Estas labores de cara a la óptima maduración de la uva influyen en las producciones medias de 13.000 kg. por hectárea.

El txakoli mantiene el culto a la tradición y un especial cuidado para mantener su específica personalidad, gracias a la elaboración sobre sus propias lías, sin trasiegos hasta el momento del embotellado. Debe existir un equilibrio perfecto entre acidez, puntas de aguja y graduación alcohólica para que la bebida ofrezca todas sus buenas posibilidades. La aguja (tximparta) es la característica distintiva de este vino. El resultado final, un vino blanco fresco, joven y afrutado, con una moderada graduación alcohólica (entre 9,5 y 11,5º) y una leve acidez.

La villa de Getaria se viste de blanco el día de San Antón (17 de enero). Tradicionalmente, ese día, los habitantes del pueblo y los visitantes se acercaban a las bodegas y cataban las cubas (kupelas), utilizando un espiche (txotx) que les permite llenar los vasos debajo del chorro. En la actualidad, es un un día festivo en el que las propias bodegas ofrecen la cata de su txakolí a las personas que ese día visitan Getaria.

Tradición mejorada

La elaboración del txakoli cambió de forma determinante desde la creación del Consejo Regulador Getariako Txakolina. No sólo en cuanto a las bodegas, sino en cuanto a los viñedos y el trabajo. En la actualidad, el sector se ha profesionalizado y todos los que tienen bodega son viticultores primero, con lo cual priorizan el cuidado de todo el proceso productivo. Ésa es la base de la Denominación de Origen: trabajar la tierra, sacar la materia prima y elaborarla para que el consumidor pueda disfrutar de un buen txakoli.

Los propietarios de Txakoli Zudugarai poseen la experiencia en la producción de uva y posterior elaboración de txakoli desde años anteriores a la creación de la Denominación de Origen Getariako Txakolina en 1989. Es a raíz de la creación de la Denominación de Origen, cuando en 1994 se construye la bodega. Rodeada por los propios viñedos, Txakoli Zudugarai se encuentra en la localidad guipuzcoana de Aia, que junto a Zarautz y Getaria forman la Denominación de Origen Getariako Txakolina. Desde Txakoli Zudugarai se trabaja con el objetivo de salvaguardar al txakoli como un producto autóctono único. Se van introduciendo nuevas técnicas y fórmulas en la viticultura y en los métodos de elaboración con el objetivo final de buscar la mejora de las características propias del txakoli. Con todo ello no se busca obtener una bebida distinta a la tradicional sino mejorar la misma.