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Bale Talaiak: recorridos entre zarauz y getaria

Las oficinas de turismo de Getaria y Zarautz presentaron el mes abril el proyecto Bale talaiak, un itinerario formado por tres recorridos que permiten conocer las atalayas de observación del mar ubicadas en estas dos localidades costeras.

Bale talaiak son tres rutas que se realizan a pie. Empiezan en el puerto de Getaria. El primero de ellos consiste en la subida al monte San Anton por el camino de faro, donde se encuentran los restos de la desaparecida ermita de San Anton y la torre cilíndrica de una atalaya. El segundo recorrido se camina hasta Zarautz por el paseo peatonal que va junto a los acantilados de la costa paralelo a la N-634. El tercero de los recorridos incluye los dos primeros itinerarios que llegan a Zarauz. Desde aquí se sube al barrio de Santa Bárbara, pasando por la atalaya de Santa Kruz, para regresar a Getaria. Han creado así, un recorrido circular de 10,6 km que se realiza en unas 3 horas.

Los itinerarios son muy sencillos de realizar para todo tipo de personas, están perfectamente señalizados y permiten al paseante conocer la historia de las atalayas, visitando estos puntos estratégicos desde los que antaño se obtenía información muy útil para sus habitantes. Además cuentan con unas preciosas vistas de los paisajes del mar Cantábrico y de su preciosa costa.

Bale-talaiak-itinerario

Atalayas ¿Para qué servían?

Las atalayas servían en el pasado para diversas funciones, fundamentales para el desarrollo de las actividades económicas de cada localidad.

  • Como lugar de observación y aviso de la llegada de galernas y tormentas, así como de buques de guerra o corsarios enemigos para que todas las embarcaciones de pesca se refugiaran en el puerto.
  • Permitía advertir la presencia de ballenas y de bancos de peces para que los pescadores acudieran lo antes posible a su captura. La observación de las ballenas fue una función fundamental, sobre todo, durante la Edad Media.
  • Se avisaba de la presencia de grandes barcos que pretendían arribar al puerto y que precisaban ser atoados o remolcados, para que los marineros de Getaria acudieran en su auxilio.
  • Servía también para contabilizar el tráfico naval de los restantes puertos de zona con el fin de obtener una información que resultaba de vital importancia para negociar los precios de las mercancías que aportaban al puerto los mercantes extranjeros, en general cereales, legumbres y sal.

EL TXAKOLI AMATS:

TXAKOLI AMATS BLANCO y ROSADONuestra bodega siempre ha estado enraizada con la tradición de nuestro sitio de origen y con los designios económicos que la han marcado en cada época. Rendimos homenaje a los balleneros de antaño cada vez que podemos, en comidas y reuniones, contando anécdotas pasadas de padres a hijos, generación tras generación. De esas historias nació la idea de la elaboración del Txakoli Amats, cuya etiqueta es ejemplo de dicho tributo. Un vino marinero, fresco y oloroso, con aires de nostalgia a balleneros y atalayeros vascos.

EL OFICIO DEL ATALAYERO

Según comenta Antxón Aguirre en su artículo: “Atalayas balleneras en la costa de Gipuzkoa. Una aproximación.”nos habla de la etimología de la palabra atalaya:

En el primer diccionario de la Lengua Castellana, el de Sebastián de Cobarrubias editado en 1611, se puede leer:

«ATALAYA. Lugar alto desde el cual se descubre la campiña; los que asisten en ellas, también se llaman atalayas. Éstos dan avisos con humadas de día y fuegos de noche si hay enemigos o si está seguro el campo».

En la última versión del diccionario, la palabra atalaya (en euskera talaia) aparece con dos significados que nos interesen:

  1. Torre de vigilancia, construida generalmente en un lugar alto y desde la cual se domina un amplio panorama.
  2. Lugar o situación elevados desde los que se domina un amplio panorama de tierra o mar.
  3. También recoge, como desusada, la acepción de “Hombre destinado a registrar desde la atalaya y avisar de lo que descubre”.

En la atalaya residía durante la temporada el atalayero. Para cumplir turnos o descansar, se alternaría en su trabajo con otra persona o familiar. Trabajaba la huerta cercana, y disponía de gallinas, perro o gato y poco más.

En lo concerniente al atalayero, los maestros de chalupas de Hondarribia decían en 1613:

«Primeramente, que en cada un año los dichos maestres de chalupas hayan de buscar un hombre de experiencia que sea vecino de la dicha villa para atalayero, para que esté en la atalaya de ella para ver y avisar y hacer seña de las ballenas que viere y de cada una de ellas que se mataren se le hayan de dar tres soldadas por su cuidado y más lo que en dinero se concertare de darle de una vez con el atalayero por los dichos maestres de chalupas, y que con lo susodicho, el atalayero haya de estar desde principio del mes de octubre hasta el día de Nuestra Señora del mes de marzo, que es a quince de dicho mes, que suele haber la pasada y pesca de dichas ballenas».

Plano de Getaria del año 1837Atalaya de San Anton, Getaria

 

 

 

 

 

 

En Getaria se exigía que el atalayero fuese persona de toda satisfacción. Durante la temporada residía en lo alto de la isla de San Antón y a cambio se le abonaba un estipendio en dos partes: la primera mitad al instalarse en el puesto –es decir, al principio de la temporada– y la segunda finalizada la misma. Por tanto, la cofradía de pescadores de cada villa designaba a un atalayero asalariado, talaixerua, y le ofrecía la casa-refugio donde vivir, lugar elegido por sus excelentes vistas sobre el horizonte y a su vez conectado con la zona de vida de los cazadores a los que daría aviso cada vez que divisara una presa. No descartaremos que en algunos de nuestros puertos la atalaya ballenera fuera de piedra o madera, como las posiciones de los cazadores en los montes para la pasa de la paloma.

La etimología de la palabra atalaya también está relacionada con el origen de pueblos como el de Getaria. En Euskal Herria tenemos dos Getarias,  en Gipuzkoa y en Lapurdi, en ambas la ballena arponeada preside sus escudos de armas. Se piensa que su nombre deriva del latín cetaria, que significa establecimiento para la conserva del pescado. Sin embargo, otra interpretación, sostenida por autoridades como Larramendi y Eizquibel, apunta a que Getaria significa «atalaya donde se hacen las señas de humos». Koldo Mitxelena une el concepto ke, humo, con el sufijo de profesión -ari, de tal manera que ke-ari sería el encargado de hacer las señales de humo. Señales que se efectuarían desde el fabuloso mirador de la isla de San Antón cada vez que un barco amenazante o una codiciable presa destacasen sobre la superficie del mar.*

Hoy también queremos realizar un pequeño homenaje a la historia de la última ballena avistada y cazada en Orio el 14 de mayo de 1901. Y qué mejor homenaje que recordar unos bertsos Benito Lertxundi a los que añadió música: Balearen bertsoak

Mila bederatzieun da
lenengo urtean
Maiatzaren amalau
garren egunian
Orioko herriko
barraren aurrian.
Balia agertu zan
beatzik aldian…

Letra de Balearen bertsoak: Aquí

Txakolí Zudugarai siempre ha mantenido una relación cercana a la tradición de nuestros antepasados y su historia. Desde nuestra pequeña atalia de Aia miramos al mar y a sus pueblos cercanos  Los versos de Benito Lertxundi fueron fuente de inspiración para el diseño y etiquetado de uno de nuestros vinos: Txakolí Amats. Un txakolí especial, franco, sabroso y fresco, fruto del viñedo Amats estructurado en parral. Un txakolí ideal para degustar tras realizar un recorrido como el Bale Talaiak.

Para finalizar, os animamos vivamente a realizar este paseo entre los pueblos de Getaria y Zarauz; en familia, con amigos o en solitario. Disfrutaréis de un magnífico panorama y conoceréis la historia de nuestro pueblo. Ahora en verano es la época ideal para realizarlo. Tras el recorrido podremos disfrutar de la degustación de un txakolí de la zona en cualquier bar.

Ondo ibili

El plano del itinerario  Balaia Talaiak podéis descargarlo aquí, en las webs de las oficinas de turismo de Zarauz y de Getaria

Balaia Talaiak formaría parte de un recorrido más exhaustivo por las costas gipuzkoanas: El Itinerario o ruta Talaia. Este recorrido transcurre en ocho etapas, el trayecto se inicia en la vecina Hondarribia, y tras recorrer la costa gipuzkoana, finalizará en Mutriku. Podéis ver y descargar los planos de los diferentes tramos de Talaia en gipuzkoamendizmendi.net

Fuentes: